Lokarri

Alfonso Dubois (Profesor de la UPV, Instituto Hegoa): El acuerdo no puede venir de arriba

12-12-2006

La opinión de Alfonso Dubois sobre el acuerdo
Ahora que las posibilidades de conseguir un acuerdo para nuestro país son reales y no especulaciones, me preocupa la percepción que tengo de que el proceso se sigue desde la distancia y la pasividad de la mayoría de la sociedad, que vive los acontecimientos como si se produjeran en otra dimensión que no le compete. Esta actitud proviene, en parte, del cansancio. No es fácil mantener la tensión que exige una actitud diligente y flexible en un escenario tan complejo, que implica tener que escuchar y mediar entre posiciones tan marcadas. Por eso, es fuerte la tentación de abandonar ese esfuerzo y refugiarse en posiciones individualistas de escepticismo o de indiferencia, cuando no de aliarse decididamente por una de las partes. Pero, también, esa tentación viene, en gran manera, alimentada por la forma en que se están desarrollando los acontecimientos en estos primeros meses y los mensajes e informaciones que se transmiten sobre este discurrir.
 

Las declaraciones de quienes aparecen como actores y protagonistas y los comentarios de los medios de comunicación vienen a transmitir la idea de que la resolución de las dificultades y obstáculos corresponde a expertos y políticos cualificados. La ciudadanía asiste expectante, en el mejor de los casos, ante un debate en el que no encuentra un espacio donde intervenir y, por supuesto, donde no se le invita a participar. No se puede negar la necesidad de la discreción y de otorgar un especial papel a los partidos políticos y gobierno en estos momentos de contactos preparatorios. Pero desde el principio hay que trabajar por dejar claro que ningún acuerdo realmente válido puede nunca venir sólo de arriba. Más aún, los contenidos de ese acuerdo tendrán una plasmación bien distinta según sea la actitud de la sociedad. Un acuerdo elaborado en las alturas puede ser objeto de una bonita fotografía, pero sólo será real si lleva detrás la fuerza de muchas personas que lo apoyen y lo mantengan vivo. Tan importante como el resultado es el proceso que se ha seguido para alcanzarlo. Dicho de otra manera, el acuerdo necesario no consiste solamente en negociar determinados puntos, sino en cambiar actitudes que hagan posible que esos contenidos se plasmen en nuevas realidades de enfrentar nuestras diferencias. Pasar del enfrentamiento a la cooperación, de la incomprensión a entender el punto de vista ajeno es el gran reto de este proceso. Para llegar a ese punto de ruptura de barreras se necesita que se den cambios reales en nuestra sociedad y éstos no se pueden dar sin que se muevan las personas y las instituciones.

Estamos a tiempo de evitar que amplios sectores se desenganchen y con ello se debilite el alcance real de cualquier acuerdo. Tenemos el reto de estimular la participación individual y colectiva, no sólo llamarla para que refrende o escuche lo que los dirigentes del proceso hayan decidido, sino para que sea un ingrediente real del proceso. No es fácil imaginar las expresiones y contenidos en que esa participación debe plasmarse. Pero hay que abrir los espacios y ofrecer los estímulos para que se produzca. Por eso creo en Lokarri como una plataforma que puede jugar un papel importante. Y confío que salgan muchas lokarris distintas.


Comentarios

koldo | | 20.12.2006 19:57
Alfonso, sí, es verdad, yo lo creo firmemente, \"tan importante como el resultado es el proceso\" porque ambos han de ser buenos para que la sociedad acepte el acuerdo. Y porque sólo así se afianzan los valores democráticos. Y solo así conseguiremos erradicar la idea de que con la violencia se pueden conseguir cosas... Eskerrik asko por tus reflexiones.

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