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Txolo Landaluze (Empresario y miembro de la Fundación Euskaria): Mi reflexión sobre el acuerdo

23-11-2006

La opinión de Txolo Landaluze sobre el acuerdo
Mi reflexión corresponde a la de una persona de la calle, que tiene la información que recibe de los medios de comunicación, muy pocas veces complementada por la que pueda barajarse dentro de los movimientos sociales, de alguno de los cuales soy partícipe. 

Para mí, el acuerdo es imprescindible como pieza fundamental para el diseño de una convivencia que tiene que estar fundamentada en el respeto de TODOS LOS DERECHOS HUMANOS.

Aunque está muy claro que la sociedad no aceptaría la ruptura del proceso iniciado, tampoco me extrañaría nada que nuestro pueblo, acostumbrado a soportar innumerables contratiempos a lo largo de los años, pudiera digerir, aunque de malas maneras un posible fracaso, con la vuelta a situaciones de violencia de años pasados. A pesar de ello habría que volver a un planteamiento de acuerdo, porque no es posible que el contencioso se supere con la rendición de una de las partes.

La clave para mi, está en la voluntad de las partes para aceptar los diferentes conceptos de entender el futuro de Euskal Herria. La definición de una ESPAÑOLIDAD INDIVISIBLE, y la pretensión de UNA EUSKAL HERRIA INDEPENDIENTE, tienen forzosamente que buscar un planteamiento de mínimos que supere el histórico conflicto político, y garantice el respeto de los derechos individuales y colectivos.

No puede aceptarse que por parte de los estados se ponga como condición de partida, una legalidad que dimana de los cambios realizados en años anteriores, y que promocionaron el TODO VALE FRENTE A LA AMENAZA TERRORISTA. La dispersión de los presos y la ley de partidos, son los dos temas más significativos, y que el gobierno de España tendría que cambiar, porque son una clara vulneración de los derechos humanos, y porque no deben ser utilizados como moneda de cambio.

Los actos de Kale borroka son en mi opinión intentos de demostrar por parte de algunos que siguen vivos, pero pienso que dan oxígeno a los inmovilistas centralistas, y hacen un flaco favor a la izquierda abertzale; además de que producen un rechazo absoluto entre nuestra gente.

A partir de la declaración de Anoeta, la tregua de E.T.A., y la aceptación por el parlamento de Madrid de la apertura de un proceso de negociación, habría que vender menos humo para la propia clientela, y trabajar y arriesgar más en el camino del arreglo.

Es DIFICIL sin duda, pero POSIBLE, y es obligación de todos, aportar lo que cada uno pueda PARA QUE EL PROCESO SEA IRREVERSIBLE.


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