El contexto y objetivos de presentación de la propuesta
El 31 de marzo de 2007 Lokarri, Red ciudadana por el acuerdo y la consulta, presentó una iniciativa para recoger firmas ciudadanas que apoyasen el ejercicio del Derecho de Petición y acudir ante el Parlamento Vasco y el Parlamento de Navarra con el fin de entregar una propuesta de convocatoria de una consulta popular. Esta iniciativa nacía con un marcado carácter social ya que se pretendía acompañar la petición expresa con el apoyo de miles de ciudadanos que suscribiesen un manifiesto en favor de la convocatoria de una consulta popular.
Esta iniciativa se presentó en un momento definido por el fracaso del reciente proceso de paz. La sociedad vio frustrada la esperanza en el camino abierto para conseguir la paz una vez que se constató que se trataba de otra oportunidad perdida. Es más, se percibía con preocupación el riesgo de una vuelta al pasado de violencia, incomunicación y tensión política, un pasado que ya se consideraba superado.
Lokarri se propuso esta iniciativa a favor de una consulta popular con dos objetivos. El primero era canalizar la frustración social de una manera positiva, ofreciendo una propuesta constructiva y concreta que permitiese dinamizar la participación, la movilización y la implicación social en el trabajo por la paz y la normalización política. El segundo era impulsar una alternativa cívica, pacífica y democrática para superar la situación de bloqueo y deterioro del proceso hacia la paz. En este sentido, la iniciativa de dar cauce a la expresión de la voluntad social a través de una consulta tiene como finalidad clarificar la posición social, remover el escenario político e impulsar los pasos que garanticen el cumplimiento de la voluntad ciudadana.
Navarra también se ha visto afectada por el problema de la violencia, las violaciones de los Derechos Humanos y la ausencia de consensos básicos para articular una convivencia plural. Navarra ha sido parte del problema y será parte de las soluciones, porque la sociedad navarra también quiere vivir de manera pacífica y democrática.
Es más, la celebración de una consulta en Navarra adquiere mayor importancia al no haberse celebrado ninguna hasta el momento en la que la ciudadanía navarra haya podido expresarse sobre su marco de convivencia. Es cierto que el Parlamento, sede de la soberanía popular de los navarros, ya se ha pronunciado sobre esta cuestión, pero el desarrollo de un sistema democrático en el que los ciudadanos sean los protagonistas es difícilmente compatible con la negativa a permitir que los navarros puedan decidir sobre su futuro. Esta necesidad de profundizar en la democracia tiene especial relevancia si además queremos que la sociedad navarra se pronuncie sobre un tema tan importante y transcendental como es la paz y la convivencia.
Lokarri ha desarrollado su iniciativa por una consulta popular con estos objetivos y finalmente ha recogido 3.213 firmas. Ahora tiene que cumplir con el compromiso adquirido y ejercer el Derecho de Petición, en este caso ante el Parlamento de Navarra para presentar una propuesta de consulta popular. El Derecho de Petición es un derecho recogido en el artículo 29 de la Constitución Española para facilitar la participación ciudadana, de tal manera que cualquier persona u organización social pueda presentar propuestas ante las instituciones, teniendo éstas la obligación de tramitar y responder al solicitante.
Exposición de motivos
3.213 personas han apoyado una reivindicación concreta: "en ejercicio del Derecho de Petición, apoyamos la presentación en el Parlamento de Navarra de una propuesta de convocatoria de una consulta popular para impulsar el proceso de paz". Se trata de una reivindicación cívica, democrática, integradora y con capacidad de impulsar el proceso hacia la paz.
En virtud de las razones anteriormente expuestas Lokarri contando con el apoyo de 3.213 firmas, propone que el Parlamento de Navarra debata, acuerde y apruebe la siguiente declaración:
Declaración institucional por una consulta integradora
1. El Parlamento Navarra impulsará la celebración de una consulta integradora antes de finales de 2008.
2. El Parlamento de Navarra se compromete a iniciar con la máxima urgencia un proceso de diálogo que tenga por objetivo alcanzar un acuerdo para la paz y la convivencia que pueda ser refrendado por el conjunto de la ciudadanía en dicha consulta integradora.
3. En el caso de que dicho acuerdo no se alcance, el Parlamento de Navarra se compromete a consensuar los contenidos de una consulta integradora en la que se pregunte a la ciudadanía navarra de manera clara y concreta sobre los principios básicos para avanzar hacia la paz y la normalización: fin de la violencia, diálogo y acuerdo.
4. El Parlamento de Navarra encarga a su Comisión Especial de convivencia el seguimiento de esta declaración, iniciando un debate abierto a la participación ciudadana, cuyos resultados serán presentados en esta misma Cámara.
Copia del Manifiesto por una consulta popular que han suscrito 3.213 personas
Después de muchos años movilizándonos a favor del fin de la violencia, los derechos humanos, el diálogo sin exclusiones y el respeto al pluralismo, no estamos dispuestos a aceptar que el proceso hacia la paz se bloquee de manera indefinida o que comience a deteriorarse y volvamos a etapas ya pasadas de violencia, crispación, tensión o enfrentamiento.
Ha llegado el momento de que nuestra sociedad tenga la oportunidad de expresarse directa y democráticamente sobre los principios que nos permitan avanzar hacia la paz y la normalización de nuestra convivencia.
Por medio de esta firma, y en ejercicio del Derecho de Petición, apoyamos la presentación en el Parlamento Vasco y en el Parlamento de Navarra de una propuesta de convocatoria de una consulta popular para impulsar el proceso de paz y clarificar la decisión ciudadana respecto a los siguientes principios:
- El fin de la violencia y el respeto de los derechos humanos.
- La apuesta por el diálogo como método democrático para solucionar los problemas de la sociedad.
- La necesidad de alcanzar un acuerdo plural y sin exclusiones que permita gestionar nuestra convivencia de manera pacífica y democrática.