Respuestas al cuestionario de la campaña 7 preguntas 7 respuestas
2.- ¿Qué medidas son necesarias para garantizar aquellos Derechos Humanos que se encuentran amenazados?
Parece evidente que el primer requisito es rechazar el uso de la violencia. En este sentido, creemos que le corresponde a la izquierda abertzale ejercer su autonomía y abrir un debate serio, profundo y reflexivo sobre la necesidad de respetar todas las ideas y todos los derechos humanos.
3.- ¿Qué opinión os merece la anulación de las candidaturas de D3M y Askatasuna?
La ilegalización de ideas y proyectos es, por definición, antidemocrática. Siempre hemos manifestado que en la lucha contra el terrorismo no caben atajos. Se equivocó Felipe González en la década de los 80 al promover el crimen de Estado y se equivoca Zapatero al ilegalizar a D3M o a Askatasuna por cálculos políticos y electorales, que no son otra cosa que allanar la carrera de Patxi López a la Lehendakaritza con el apoyo del PP, si los votos y los escaños se lo permiten.
4.- ¿Consideráis necesario un nuevo acuerdo político? ¿Cómo se podría definir?
Un acuerdo político decidido en Euskadi, por y para la ciudadanía vasca, desde el diálogo y el pacto con el Estado se hace necesario cuando se cumplen 30 años de la aprobación del Estatuto de Gernika y quedan 36 transferencias por cumplir, con la lógica frustración que ello genera. Ezker Batua Berdeak propone el federalismo como marco de convivencia y punto de encuentro, porque creemos, sinceramente, que permite consolidar un marco de autogobierno propio y profundo, basado en el respeto de la sociedad vasca a decidir su futuro y en la convivencia normalizada con otros pueblos del Estado, sin imposiciones ni injerencias, pero sí en base a criterios de corresponsabilidad y solidaridad.
5.- ¿Incorpora vuestro programa alguna propuesta en relación a la convocatoria de consultas populares? ¿Cuál?
Ezker Batua-Berdeak reivindica la democracia directa, que implica, en la práctica, compartir el poder entre las instituciones y la ciudadanía. Apostamos por la aprobación de una Ley de Participación Ciudadana, que regule la convocatoria de consultas populares en todos los ámbitos de la vida pública y no sólo en las que hacen referencia a las relaciones con el Estado o el ámbito político. Tenemos derecho a decidir también sobre el modelo económico, fiscal, social, medioambiental y todas aquellas cuestiones que hacen referencia a la igualdad de género y nuevos derechos de ciudadanía, entre otros.
La sociedad, en ocasiones, es más madura que sus instituciones y las formaciones políticas que las representan. Por ello, es también importante compartir el poder, porque es la sociedad la que obliga a moverse a sus instituciones y a las formaciones políticas. Pienso, por ejemplo, en el derecho a una muerte digna o en la conciencia ciudadana en contra de las incineradoras o de las centrales térmicas.
6.- ¿Qué importancia le dais a la participación ciudadana? ¿Tenéis algún proyecto concreto para fomentarla?
La Participación Ciudadana es el pilar de la democracia directa y, como he dicho en la respuesta anterior, no se trata sólo de dar información a la sociedad y recabar información de la sociedad, es mucho más. Es escuchar su voz, tomar en consideración sus propuestas y, llegado el caso, ejecutarlas. Participación ciudadana es compartir poder, decisiones tomadas conjuntamente, pero siempre priorizando la voluntad de la ciudadanía sobre la de las formaciones políticas. Implica una gran transferencia social, una gran revolución y, por eso, las grandes formaciones políticas y nuestras instituciones son tan reacias y reticentes a promover cauces de participación. Hay que pasar de la democracia representativa a la democracia directa, más completa e integral, a mi juicio, que la deliberativa, en la que se escucha a la ciudadanía, pero la dirección última se la reservan siempre las instituciones y las formaciones políticas.
7.- ¿Qué líneas estratégicas queréis desarrollar en el ámbito de la Educación por la Paz?
Educar a las nuevas generaciones en valores de paz, respeto, tolerancia y convivencia es un reto sobre el que se está trabajando y creo que se está haciendo muy bien en los centros escolares, a través de proyectos y programas de sensibilización y concienciación, en relación con las defensa de los derechos humanos, con carácter integral; esto es, incluidos también los derechos políticos, sociales, culturales, económicos, medioambientales y de género, no sólo en nuestro ámbito más cercano, Euskadi, sino en el conjunto del mundo. Es cierto que hemos dado pasos importantes, pero queda mucho trabajo por hacer y éste debe ser liderado por los agentes sociales, en colaboración con las instituciones y las formaciones políticas. El protagonismo, sin embargo, lo debe llevar la propia ciudadanía.