Consiste principalmente en una visita de este grupo de jóvenes a Belfast, Irlanda del Norte, del próximo 1 al 4 de diciembre. En este viaje se desarrollará una agenda de encuentros con entidades e instituciones norirlandesas con el fin de conocer distintas experiencias en torno al proceso de mejora de la convivencia y de la reconciliación social que llevan desarrollando durante los últimos años. Para ello Lokarri cuenta con la colaboración de Harold Good, sacerdote protestante, que fue uno de los testigos del desarme del IRA junto con Alec Reid y que tiene una amplia experiencia en facilitación procesos de diálogo y reconciliación.
Lokarri ha invitado a las organizaciones juveniles de partidos políticos de la CAV y Navarra, contando finalmente con la participación de los siguientes representantes, además de representantes de Lokarri:
- Batiste Ezeiza, Consejo de la Juventud de Euskadi
- Andoni Rojo, Gazte Independentistak
- Jonathan Martinez, Alternatiba
- Koldo Gutierrez, Juventudes Socialistas de Euskadi
- Maider Carrere, Gazte Abertzaleak
- Mikel Anderez, Iratzarri
- Rut Martínez, PNV
El contenido del viaje ha sido contrastado con todas ellas con el objetivo de poder incorporar propuestas e ideas para completar la agenda o la posible continuidad de esta iniciativa.
La agenda prevista consta de tres bloques:
1) Visitas y reuniones con entidades que trabajan con víctimas en torno a la memoria, justicia, la reparación integral y la convivencia. Dentro de este bloque el grupo conocerá el trabajo de Wave, Healing through remembering, Relatives for justice y Corrymeela.
2) Reuniones con representantes políticos en varios momentos, incluyendo una visita a la Asamblea de Irlanda del Norte en Stormont y encuentros con juventudes de partidos como SDLP, Alliance Party o Sinn Féin.
3) Una mesa redonda con representantes republicanos y unionistas, medios de comunicación y ex-miembros de grupos armados.
Todo esto se acompañará de momentos que el grupo tendrá para la reflexión y el intercambio de opiniones.
Se quiere, de esta manera, facilitar un espacio de encuentro y reflexión plural entre diferentes representantes de la juventud vasca, que son los que tendrán que lidiar a largo plazo con el reto de construir las bases para una convivencia constructiva. La juventud es y será clave para abordar este futuro compartido.