Tras conocerse el hallazgo del cadáver de Jon Anza, Lokarri quiere transmitir su pesar a sus familiares y amigos, que han vivido un año de dolor y tensa espera por su desaparición.
A falta de que las instituciones de Francia confirmen la versión oficial, son muchas las dudas que rodean este suceso: ¿por qué no se ha encontrado el cadáver hasta ahora? ¿Qué sucedió desde su desaparición hasta que fue encontrado en Tolouse? ¿Por qué no llevaba ningún documento identificativo? El esclarecimiento de todas las incógnitas es muy importante para que no suceda como en otros casos semejantes que muchos años después siguen estando envueltos en una nebulosa.
Por ello, Lokarri quiere proponer que se constituya una comisión de carácter independiente encargada de investigar todas las circunstancias del caso, formada por entidades de reconocido prestigio en el ámbito de la defensa de los Derechos Humanos, como son Amnistia Internacional y Humans Right Watch, y que disponga de todas las facilidades de los gobiernos español y francés para aclarar lo ocurrido desde su desaparición hasta el hallazgo del cadáver.
No puede quedar ninguna sombra de duda respecto a lo sucedido. En primer lugar, porque es un derecho básico de los familiares. En segundo lugar, porque la sociedad vasca tiene derecho a saber qué ha ocurrido. En tercer lugar, porque una explicación vaga, difusa y poco creíble de los gobiernos puede ser utilizada como argumento para justificar lo injustificable, la violencia de ETA.