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Victor Aierdi (Elkarriko koodinatzaile nagusi ohia): La gestión pactada del desacuerdo

2006-11-22

Victor Aierdiren iritzia akordioari buruz
El acuerdo, cualquier acuerdo, encierra, una magia doble. Por un lado, cediendo todos, todos ganan. Por otro, se produce una mirada nueva sobre el problema, la solución y también sobre el contrario.
 
Por eso, incluso el acuerdo menos ideal o brillante suele ser mejor alternativa que la confrontación abierta y violenta. Y, sobre todo, más rentable para los intereses de las partes. Es la aritmética de la concertación: para ganar uno, deben ganar todos. Para ganar todos, todos deben renunciar.

Pero esto solo es posible cuando se produce una transformación en la mirada anterior. Es sabido que los desacuerdos sobre diagnóstico y sobre propuestas de futuro pueden eternizarse infinitamente. Es lo propio en una situación de conflicto y de violencia. En nuestro caso, siempre habrá entre nosotros posiciones diferentes y enfrentadas sobre los problemas que nos dividen. Pero para que el diálogo y la negociación culminen en acuerdos sostenibles se debe mirar diferente para no realimentar y reforzar las distancias. Son necesarios nuevos puntos de vista. Esto es causa y consecuencia del acuerdo. Se debe encontrar en el mapa político y mental ese territorio donde convergen la proyección propia y la del contrario. Hablando de nuevas miradas, uno de los efectos más llamativos de los pactos es que la consideración mutua y recíproca pasa de "enemigo" a "colaborador", especialmente frente a los obstáculos del acuerdo.

Además de ganar todos y de la nueva mirada sobre los viejos problemas, conviene delimitar las expectativas de los acuerdos. Su magia es limitada. Todo no pasa a ser de color de rosa de la noche a la mañana.
 
El acuerdo, en esencia, establece una gestión pactada de los desacuerdos, unas reglas de juego consensuadas para confrontar proyectos desde la igualdad. Lo cual no es poco. Esto ayuda a convivir en normalidad con las discrepancias. Sin tragedia ni sufrimientos innecesarios. Igual que ahora no estamos de acuerdo en diagnóstico y soluciones, en el futuro tampoco estaremos en nuestras aspiraciones y modelos de convivencia. La convivencia democrática normalizada es el pacto sobre cómo dirimir diferencias. Una mejora ciertamente sustancial. Que además, en nuestro caso, significará avances en el respeto de todos los derechos humanos, así como una adecuación del status jurídico-político a las voluntades y a la realidad social actual.

El acuerdo no está en ninguna de las propuestas anteriores y sin embargo una parte está en todas ellas. Hay que diseñarlo, construirlo, contrastarlo, perfeccionarlo. Debe ser, además, progresivo y dinámico. Abierto a la evolución social y política.

Igual que nada surge de la nada, los acuerdos se inspiran en referentes concretos. Los más destacables son: la propia tradición jurídico-política, las declaraciones internacionales de los derechos humanos y la jurisprudencia comparada. Se puede afirmar que "todo está inventado y todo puede mejorarse".

Finalmente, por utilidad, viabilidad y por eficacia, cualquier acuerdo necesita participación social. También por la idiosincrasia del país y la historia del conflicto. En una democracia europea del siglo XXI, cualquier proceso político relevante debe escuchar a la sociedad. Es una sólida garantía y un requisito de éxito. Todo lo que funciona bien socialmente cuenta con la participación de los implicados, afectados y la ciudadanía en general. Tenemos la suerte de contar con una sociedad muy implicada en las cuestiones de convivencia. Merece un sitio en la nueva situación. Y, obviamente, cualquier cambio en el status quo debe contar con su refrendo directo. Es algo básico en democracia. Esta participación puede organizarse de mil maneras, pero lo relevante es que la ciudadanía sienta que su voz es tenida en cuenta en el diseño, en la validación de sus resultados y en el seguimiento de las soluciones. Es, además, uno de los más sólidos contrapuntos a los riesgos de fracaso o de dilación.
 
 
Victor Aierdi
Ex-coordinador general de Elkarri
Técnico de medio ambiente en Udaltalde 21 Nerbioi-Ibaizabal

Iritziak

koldo | Bittor, guztiz bat nator zurekin. Ea piskanaka piskanak lortzen dugun! | 20.12.2006 20:40

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