Economía

El Popular ocultó actuaciones al BCE en su ampliación de capital

El Banco Popular llegó a financiar a sus clientes hasta el 148% de la inversión en acciones emitidas en la ampliación de capital de 2016.

El informe realizado por dos peritos del Banco de España, relacionado con el análisis de la caída y resolución del grupo en junio de 2017, y que fue absorbido por el Santander debido a una asfixiante crisis de liquidez, desvela que el Banco Popular ofrecía a sus clientes una financiación de hasta el 148% del valor de la inversión en acciones emitidas en la ampliación de capital de 2016 con el objetivo de sacar adelante la operación y que fuera lo más barata posible.

El propio documento ha cifrado en 611 millones de euros las acciones suscritas por sus clientes con un apoyo de financiación de 905 millones de euros que ofrecía el propio banco. La mayoría de esos casos han sido personas jurídicas, pero 106 millones de la cifra general corresponden a personas físicas que invirtieron su dinero. En total, se estima que la entidad colocó el 60& de la ampliación de capital entre sus clientes, alrededor de 1.500 millones de euros, reducidos a cero cuando se enfrentó a la resolución del grupo.

Los técnicos del Banco de España que han elaborado el informe sospechan que el propio banco trató de ocultar esa financiación al Banco Central Europeo (BCE) para evitar así un impacto de 300 millones de euros sobre su ratio de capital, pero que, un año después, el 4 de abril de 2018, tuvo que realizarlo obligatoriamente después de las exigencias del auditor y la CNMV.

Sin embargo, explica el motivo por lo que no hay ningún documento por escrito en el grupo que detalle el mecanismo de comercialización de las acciones que se llevó a cabo. «En conversaciones con diversos directivos del banco parece que veladamente se transmitieron instrucciones de que se financiara a clientes sin que se tomaran acciones para impedir esta práctica o tomar medidas para que se dedujera el correspondiente importe del capital regulatorio».

En el propio informe también se cuestiona la ampliación de capital ya que señala que las hipótesis que se incluían en el folleto de venta eran «demasiado optimistas». Los peritos han analizado la evolución sobre la cartera de créditos dudosos del grupo y la baja cobertura que se aplicaba en los activos adjudicados, «invalidando previsiones de cobertura, pérdidas y solvencia». «En diciembre de 2016, Banco Popular tuvo mayores pérdidas de las anunciadas y su situación, tanto de cobertura de activos, como de capitalización y rentabilidad era peor que la prevista en la ampliación».

Esa finalización de año hizo que la situación de desconfianza e incertidumbre creciera bastante más entre los inversores, agravada por la mala evolución en Bolsa de la entidad, las dudas sobre su estrategia para cumplir los requisitos que solicitaban a través del BCE, y las bajadas de rating y noticias en la prensa sobre la situación financiera del grupo.

Todo ello derivó en una fuga de depósitos cifrada en 16.347 millones de euros en el segundo trimestre y en los primeros días de junio de 2017. En los días previos, la salida de dinero era a un ritmo de 80 millones de euros, lo que motivó la falta de liquidez del banco que no pudo afrontar las solicitudes de reembolso y que obligó a que, el 7 de junio, tuviera una intervención haciendo que la adjudicación, mediante subasta relámpago, se la llevara el Santander por un euro.

Fuente: ElMundo.