Economía

La ecotasa se mantiene sin cambios en Baleares a pesar de que el turismo baja

Se prevé un descenso del 15% en el mercado alemán, y un 8% en el mercado británico que acude en verano a Mallorca.

El conocido coloquialmente como ecotasa, un impuesto sobre estancias turísticas en las Islas Baleares, será este año para los turistas que visiten Baleares en temporada alta de entre uno y cuatro euros por persona y día. Francina Armengol, presidenta del Ejecutivo, no se muestra receptivo a la preocupación del sector hotelero y a la evidente desaceleración del turismo, que prevén que para el verano en Mallorca haya un descenso del 15% del mercado alemán y de un 8% del mercado británico.

La ecotasa entró en vigor en el Archipiélago el 1 de julio de 2016 donde el pago estaba entre 0,5 y 2 euros por persona y día, según el complejo hotelero que se eligiera. Sin embargo, en 2017 el Gobierno balear anunció una subida a partir de 2018 del 100 por cien, lo que hizo que el año pasado los turistas tuvieran que pagar, entre el 1 de mayo y el 31 de octubre, el doble de lo que habían pagado otros años.

No solo los turistas

La ecotasa también afecta a los cruceristas que deben pagar dos euros, sin importar el tiempo que permanezcan en las Islas. Esto es algo novedoso ya que la obligación se inició en el momento en que se incrementó la tarifa, antes solo estaban obligados a pagarla si permanecían en Baleares más de 12 horas.

El sector está preocupado

Fuentes oficiales de la Federación Empresarial Hotelera de Mallorca (FEHM) están preocupados por el mantenimiento y subida de la ecotasa, y advierten que la tendencia de reservas, sobre todo de dos mercados importantes como son Reino Unidos y Alemania, es más baja, lo que implica una temporada más floja que la del año pasado. Además, influyen otros factores como nuevos mercados competidores, la bajada de la corona (la moneda sueca) y el buen tiempo que hace en el centro y este de Europa. Además de la incertidumbre con el Brexit.

No es el único sector preocupado, los de la restauración, el transporte y la oferta complementaria también lo están y solo queda esperar los resultados al final de la temporada para ver si han repercutido de manera negativa.

La Consejería de Turismo, por su parte, al frente del MÉS Bel Busquets, ha explicado que «desde el Govern se ha hecho un cambio de estrategia turística y se ha roto con el afán de atraer cada vez más turistas, apostándose por la calidad y la sostenibilidad». Con la imposición de la ecotasa, ha habido una recaudación de 200 millones de euros que se han utilizado para proyectos medioambientales, de diversificación del modelo económico y a nivel social. Además, considera que esos factores «nos hacen más competitivos en el ámbito mundial». Por su parte, el Govern entiende que «los visitantes saben valorar la inversión que se hace con su aportación y por eso seguirán visitando las Islas».

La ecotasa lleva dos legislaturas aplicándose. Y tiene precedentes, en la legislatura de 1999-2003, cuando el presidente Francesc Antich, del PSOE, con un pacto entre su partido Unió Mallorquina (UM), el Partido Socialista de Mallorca (PSM), Izquiera Unida y Los Verdes, decidieron imponer e impuesto turístico, aplicado en mayo de 2002 y derogado en octubre de 2003 por el popular Jaume Matas, cuando alcanzó la presidencia por segunda vez, y estuvo hasta 2011 con el apoyo de la coalición BLOC y de UM, pero sin imponer la ecotasa.

Fuente: ABC.