Euskal Herria

Condenado el etarra que robó una caravana, la llenó de bombas e hizo explotar

La Audiencia Nacional se hizo cargo del caso cuando las huellas dactilares del terrorista aparecieron, una vez la investigación se cerró en Francia.

50 años de prisión para Gorka Lupiañez, miembro de ETA, que secuestró a una pareja y a su hijo en agosto de 2007 en Francia y les robó la caravana. El vehículo fue cargado de explosivos por otros miembros de la banda que lo hicieron estallar al lado de una torre eléctrica en Castellón.

La Sección Cuarta del alto tribunal ha condenado al terrorista a siete años por delito de robo con intimidación, a 36 años por tres ilícitos de detención ilegal, y a otros siete años por tenencia o depósito de explosivos. Un total de 50 años a los que se le suma que el condenado debe indemnizar a la familia con más de 100.000 euros por las lesiones y daños causados por lo ocurrido.

El proceso se inició en Francia

El procedimiento judicial se dio lugar en Francia, pero el país no pudo condenar a Lupiañez debido a que, en el momento en que se encontraron las huellas dactilares, la investigación estaba cerrada y hubo que seguir el proceso contra los otros miembros de ETA. Esto provocó que el terrorista sí fuera enjuiciado en España, años después.

La resolución de la Audiencia Nacional dice que las pruebas practicadas «han resultado suficientes, no sólo para anular la presunción de inocencia que protege al acusado, permitiendo desmontar y dejar sin efecto la declaración exculpatoria prestada en el plenario, sino también para dejar sin efecto la existencia de una hipotética duda acerca de su participación».

Lupiañez ya recibió una condena por la Sección Primera de la Sala de lo Penal del alto tribunal español en abril de 2009, donde fue condenado por los delitos de pertenencia a banda armada, tenencia ilícita de armas y delito continuado de falsedad de documento oficial.

Fuente: ElConfidencial.