Euskal Herria

Euskadi afronta posible pérdida de Euskaltel

El fondo británico Zegona ya se posicionó como accionista mayoritario de la empresa Euskaltel, generando un estado de alerta para Euskadi, que ya ha tenido que afrontar importantes pérdidas como BBVA, ITP, Gamesa, Petronor, Guascor y Sidenor.

El País Vasco se encuentra actualmente evaluando todas las posibilidades de recuperar el control de la empresa, pues la misma surgió de considerables inversiones públicas y tratan de evitar que pase a manos de terceros, como fue el caso de Rolls Royce, Siemens, Repsol, la multinacional norteamericana Dresser-Rand o la brasilera Gerdadu; las cuales lograron tomar el mando de importantes compañías del Estado.

Con esta nueva firma, el fondo británico logró asir el 20,94% de la corporación a través del desbanco de las cajas de ahorro vascas Kutxabank, que combinadas tienen el 19,8%.

Tanto los partidos de oposición como la entidad financiera Kutxabank, Iberdrola y el Gobierno autonómico, explicaron que todo esto es el resultado de las desinversiones originadas por el Ejecutivo vasco, acciones que coadyuvaron al fondo británico a poseer el control mayoritario de Euskaltel.

Hace tan solo 7 años el grupo cooperativo Mondragón poseía el 2,13% de las acciones, el Gobierno vasco el 7,5%, Endesa el 10,64%, Iberdrola el 11,85% y Kutxabank el 68%. Ya el 1 de julio de 2015, Kutxabank tuvo una baja quedando con el 49,9%, el fondo de inversión Trilantic e Investindustrial el 48% e Iberdrola solo 2% de la compañía.

Sin embargo, Euskadi no se está quedando de manos cruzadas y en colaboración con el mayor accionista de Kutxabank, BBK, está implementando las medidas económicas para recuperar la empresa, ya que este aliado posee un fondo de 70 millones con el que pudiese superar a Zegona.

Sin embargo, Zegona también cuenta con aliados de Euskaltel: Artemis, que tiene el 3,75% de acciones y Capital Income, que posee el 5%, lo que se traduce en casi un 30% de control sobre Euskaltel, posicionándola a un 21% más que le haría falta para cumplir su objetivo principal.

Aunque parte del éxito de Euskaltel fue el poder salir de situaciones críticas, gracias al apoyo de la inversión pública y su red de cable, ahora el País Vasco está cada vez más lejos de mantener el control sobre la empresa, la cual, desde el 2012, venía evaluando la posibilidad de conseguir nuevos socios.

Fuente: elpais.com