Euskal Herria

Radicales del País Vasco asediaron mítines de Vox

Grupos de manifestantes asediaron este sábado los mítines que el presidente del partido político Vox, Santiago Abascal, llevó a cabo en San Sebastián y Bilbao, por lo que el dirigente acusó al Gobierno del País Vasco de permitir los actos radicales que dejaron a sus simpatizantes a “merced de los rabiosos”.

Lo mismo sucedió en la capital guipuzcoana y en la Vizcaína, donde la policía autónoma tomó medidas deteniendo a cinco personas.

En este sentido, durante uno de los mítines que tuvo lugar en el Kursaal, con la participación de unas 400 personas en total discreción para evitar inconvenientes, Abascal enfatizó que a las reuniones pudieron haber llegado muchos más seguidores de no ser por el miedo que han creado los grupos radicales.

“Si no hubiera miedo habría venido mucha más gente”, afirmó el presidente de Vox dentro de una de las salas del Kursaal, mientras otras 300 personas esperaban afuera de la entrada principal, luego de haber desfilado para manifestar su rechazo contra el dirigente político y sus simpatizantes.

Ante los hechos, la Ertzaintza se dispuso en las afueras del Kursaal para impedir la entrada de los radicales, a quienes Abascal calificó como la “basura” que la policía autónoma debía recoger, sin embargo, el organismo de seguridad no replegó a la multitud que vociferaba ofensas en rechazo a Vox.

Luego de unos 15 minutos, la policía logró abrir paso entre los manifestantes para que pudieran salir los simpatizantes del partido político, pero las medidas de seguridad no bastaron para contener del todo a los radicales, ocasionando algunas peleas entre ambas partes.

Asimismo, los autodenominados antifascistas decidieron esperar a la salida del presidente de Vox, no obstante, el mismo consiguió partir sin ser visto. Las protestas contra los mítines de Abascal fueron organizadas previamente a través de las redes sociales, mientras que los adeptos a Vox, prefirieron actuar bajo perfil para evitar conflictos.

Con su regreso al país tomando el liderazgo de un partido nacional, y luego de haber estado una década como concejal y diputado, Abascal espetó fuertes críticas contra el vicesecretario de Organización del PP, Javier Maroto, ya que, a su juicio, se colocó de rodillas ante Bildu.

Del mismo modo, el cabecilla de la coalición política señaló al Partido Nacionalista Vasco (PNV) de contener “el virus de la traición”; mientras que se refirió al Partido Socialista Obrero Español (PSOE), de ser “el problema de España”.

En Bilbao también ocurrieron disturbios que concluyeron con la detención de cinco personas y la suspensión del servicio de tranvía, luego de que otro grupo de radicales se concentrará en las afueras del palacio Euskalduna, donde se encontraban alrededor de 600 personas apoyando a Abascal.

Antes del conflicto, se pudo observar a varios jóvenes que atendieron al llamado de la organización juvenil de la izquierda abertzale, para concentrarse en el lugar, así como a la Ertzaintza que estaba preparada para proteger el recinto, una hora antes de que comenzaran los enfrentamientos y la policía lanzara balas de goma a los protestantes que arremetieron con piedras, botellas, papeleras y bengalas.

El presidente de Vox responsabilizó al Gobierno vasco de permitir las horas de violencia, y denunció que el PNV “ha vuelto a ser cómplice de los de siempre”.

Por otra parte, el CIS subrayó que el surgimiento de simpatizantes de Vox, podría ocasionar un choque en gran parte del territorio español, pues en varias comunidades como Euskadi, Cataluña y Galicia ya poseen nacionalismo propio; y en contraposición, existe la posibilidad de que el día 28 de abril se presente el “voto valiente” que solicita Abascal, pero también, un voto asustado.

Fuente: elpais.com