Euskal Herria

Un parlamentario de EH Bildu se enfrenta a una querella por injurias de los policías

El partido popular va a presentar un recurso en el Constitucional por la ley vasca de abusos policiales.

Julen Arzuaga es el protagonista en la actualidad. El parlamentario de EH Buldu profirió varios insultos, algunos de ellos graves, contra policías y guardias civiles, llamándolos «nazis» y «franquistas». Dichos comentarios tuvieron lugar en el Parlamento vasco y han sido calificados por el Sindicato Unificado de Policía como «inasumibles».

Ramón Cosío, portavoz del colectivo, ha asegurado que habrá una querella contra Julen Arzuaga por calumnias e injurias a los cuerpos de seguridad del Estado: «Es una ofensa inaceptable que atenta contra 160.000 servidores públicos».

La decisión ha venido tras consultar con los servicios jurídicos en busca de la «reparación de la dignidad y el honor de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado», aquellos a los que Arzuaga se dirigió con esas palabras despectivas.

Las palabras de Arzuaga que han levantado ampollas

La sesión parlamentaria donde tuvieron lugar los comentarios de Arzuaga tenía como objetivo debatir la ley de abusos policiales. En referencia a las «organizaciones corporativas», es decir, a la Policía Nacional y Guardia Civil, Arzuaga comentó: «Para mí ustedes son los nazis que protestan porque hubo un juicio en Nuremberg. Para mí ustedes son los genocidas que protestan porque hay una corte internacional de justicia. Para mí ustedes son los franquistas que luchan para que no haya un reconocimiento de sus vulneraciones de derechos humanos. Esto es inaceptable, vergonzoso, asqueroso».

Su propio partido, EH Bildu, se quejó ante la presidenta del Parlamento cuando esta anunció el uso de su «potestad» para eliminar ciertos términos del acta de sesiones, tales como «nazis» o «genocidas». A pesar de que realmente se han eliminado esos términos, en el acta aún se puede leer el de «franquistas». La portavoz del partido, Maddalen Iriarte, exigió que se mantuvieran todas las palabras utilizadas por el parlamentario.

Sin embargo, no solo fueron esos comentarios los que caldearon la reunión, también hubo quejas acerca de los policías y guardias que asistían como invitados y que emitieron insultos, llamando «miserable» a Arzuaga, y faltando al respecto al hacer el signo de la peineta.

Bakartxo Tejeria (PNV), presidenta del Parlamento, estuvo a punto de suspender el pleno ante la tensión que iba subiendo conforme los parlamentarios hablaban. Hubo expulsiones, como la del representante de EH Bildu, Josu Estarrona; o abandonos, como el de los representantes del PP. Sin embargo, finalmente se celebró aprobando la ley de abusos policiales con los votos del PNV y PSE-EE, absteniéndose EH Bildu y Podemos; y oponiéndose el PP.

Por su parte, Isabel Celaá, portavoz del Gobierno, ha calificado de lamentable lo ocurrido y ha recordado que EH Bildu aún tiene cuentas pendientes con la democracia española.

En cuanto al Partido Popular, Pablo Casado ha anunciado que presentará recursos de inconstitucionalidad contra las leyes de abusos policiales que se han aprobado en el Parlamento vasco y navarro. También ha reprochado al PSOE que no se levantara del pleno y votara la ley.

No es la primera querella a la que se enfrenta Arzuaga

La querella del Sindicato Unificado de Policía (SUP) se suma a la denuncia que Dignidad y Justicia va a presentar en el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco contra Arzuaga por un delito de odio y humillación en sus comentarios. A este respecto, Daniel Portero, presidente de la asociación, sostiene que el parlamentario «ha despreciado, insultado, vilipendiado y señalado a los colectivos de la Guardia Civil y Policía Nacional, culpándolos de las muertes de terroristas de ETA».

También se recurrirá por parte del SUP la decisión de rechazar la impugnación que el SUP presentó contra la creación de la «comisión de valoración» que determinaría quiénes son considerados víctimas de abusos policiales en el Tribunal Superior de Justicia vasco.

La Ley de Reconocimiento y Reparación de Víctimas de Motivación Política

En julio de 2016, el Parlamento vasco aprobó la Ley de Reconocimiento y Reparación de Víctimas de Motivación Política, donde se repara a las víctimas de abusos policiales durante el periodo de 1978 y 1999.

En el texto hay una asignación, a modo de indemnizaciones, de 135.000 euros por fallecimiento, 390.000 por gran invalidez, y 95.000 por incapacidad absoluta permanente, 45.000 por incapacidad permanente total, y 35.000 por incapacidad permanente parcial.

La ley fue recurrida por el Gobierno de Mariano Rajoy ante el Tribunal Constitucional y fue admitida a trámite a mediados de 2017. Sin embargo, al entrar en el Gobierno Pedro Sánchez, se llegó a un acuerdo con el lehendakari Urkullu para retirar el recurso a cambio de retocar la normativa.

Esos cambios, y la aprobación de la nueva ley de reconocimiento y reparación de víctimas de motivación política es lo que ha sido aprobado en la Cámara vasca aunque no es plato de buen gusto para algunos partidos políticos como PP o para los sindicatos policiales que entienden esta decisión como una manera de «blanquear las actuaciones que llevó a cabo el grupo ETA».

Fuente: ElPaís