Euskal Herria

Una plaga pone en peligro el Bosque Pintado de Oma

Agustín Ibarrola fue el creador, en los años 80, de este espacio artístico ubicado en la localidad vizcaína de Kortezubi, ahora cerrado para valorar el alcance de la plaga de hongos.

El Bosque Pintado de Oma es una extensión de árboles, 47 de ellos portando una pintura sobre sus troncos realizada por el pintor Agustín Ibarrola. En ellas, se aprecian figuras humanas, animales, geométricas, etc. Sin embargo, desde el pasado 12 de noviembre permanece cerrado debido, según la Diputación de Bizkaia, a «labores de mantenimiento y obras de mejora de accesos».

Ha sido durante esos trabajos que se ha detectado una plaga de hongos que causa la enfermedad de la «banda marrón», un problema que está afectando a todo el bosque donde está la obra de Ibarrola además de a muchas otras hectáreas y árboles del territorio.

La plaga afecta al pino insigne (pinus radiata) haciendo que los árboles se tiñan de color marrón. Según el Gobierno vasco y la consejera de Desarrollo Económico, Arantxa Tapia, se calcula que la plaga ha afectado a unas 41.000 hectáreas de pino radiata. De ellas, solo quedan 35.000 que están muy afectadas y hay otras 60.000 que tienen daños menores. Aun así, no son datos exactos ya que la plaga puede extenderse bastante debido a las condiciones climatológicas que actuarían de manera negativa para un control de la enfermedad.

El diputado general de Bizkaia, Unai Rementeria, ha comentado al respecto que «el bosque está enfermo» y que corre peligro la arboleda pintada, así como otros muchos árboles que hay en la localidad. En una entrevista en Radio Euskadi, Rementeria comentó que se estaban realizando chequeos de los árboles para conocer la infección de los árboles y para adoptar medidas que tardarán entre uno y dos meses en saber si tendrá buenos resultados.

Por ahora, lo que se conoce es que, en Semana Santa, el Bosque Pintado de Oma seguirá cerrado debido a los análisis que siguen practicando en los árboles, sobre todo en aquellos que tienen pinturas de Ibarrola y que son los que más preocupan para evitar perder esas obras de arte del artistas que, recordemos, aún sigue vivo.

En los próximos meses, la plaga puede ir en aumento por la humedad o la subida de las temperaturas. La previsión es que el Bosque de Oma se vea perjudicado seriamente. Por ahora, se están analizando todas las medidas de adopción posible para tratar de salvar ese «patrimonio cultural único».

Fuente: ElPaís