Internacional

El expresidente peruano Alan García se suicidó antes de ser detenido

Alan García, expresidente de Perú, se propinó un disparo en la cabeza que le ocasionó la muerte el pasado miércoles 17 de abril, momentos antes de ser detenido por estar vinculado a las tramas de corrupción del caso de la constructora brasileña Odebrecht.

García estaba totalmente cercado por las acusaciones con las cuales se le asociaba a las estafas de la empresa constructora, pero no fue sino hasta el pasado domingo 14 de abril, que salieron a la luz publica los detalles sobre la vinculación tanto de su amigo cercano y exsecretario del Palacio de Gobierno, Luis Nava Guibert, como de su hijo, José Antonio Nava Mendieta, quienes obtuvieron 5 millones de dólares con el segundo mandato del expresidente.

Un día antes de su muerte, García cuestionó las acusaciones en su contra, solicitó pruebas para respaldar dichos cargos y acusó de “asesinato moral” a aquellos que lo señalaron por el caso Odebrecht.

Asimismo, calificó de “demagogia jurídica” y “cobardía intelectual” las imputaciones hechas en contra de Luis Nava, al tiempo que comentó sentirse “atado” tras los impedimentos de salida del país, que tenía desde hace cuatro meses atrás.

También mencionó que se mantenía –con total seguridad- a “espera de los descargos”, refiriéndose al exsecretario del Palacio de Gobierno y, a su vez, expresó que tenía la conciencia limpia, pues había sido “dos veces presidente de la nación”.

Unos años antes de su muerte, corrieron varios rumores acerca de la salud mental de Alan García, entre los que se destacaba la depresión y otros problemas psicológicos.

No obstante, lo cierto del caso es que la constructora brasilera Odebrecht colaboró con los expresidentes de Perú que estuvieron al mando desde el año 2001, apoyando específicamente a Alejandro ToledoAlan GarcíaOllanta HumalaPedro Pablo Kuczynski y a la excandidata de Fuerza Popular, Keiko Fujimori.

Fuente: abc.es