Internacional

Maduro no consigue hacer callar a Juan Guaidó

Maduro ha encontrado en Juan Guaidó un contrincante duro que le planta cara y con el que su pueblo se está volcando.

Desde que asumiera el liderazgo opositor el pasado 5 de enero, Guaidó sabe que acaba de llegar a su mayor encrucijada, el momento en que tiene un desafío contra la revolución y sus aliados mundiales. Y es que el presidente ha llamado a salir a las calles para protestar por los problemas de electricidad por los que pasa el país, provocado por dos décadas de corrupción y desidia, pero también para preparar la denominada «Operación Libertad», con la que pretende tomar Caracas.

«Nos quieren acostumbrados, nos quieren dóciles, nos quieren dormidos en nuestras casas. Pero, ¡no nos acostumbramos! ¡No vamos a permitir que los ladrones y corruptos se queden con nuestro país!», lanzó el presidente del Parlamento democrático quien, según las últimas encuestas, tiene un 77,9% de aceptación nacional.

Su popularidad, la esperanza que ha puesto en la mayoría del país, hace que todos lo sigan y que muchos se mantengan a la espera de una nueva etapa para el país.

Guaidó, quien fuera discípulo de Leopoldo López, es consciente de que el país ha sufrido y está sufriendo debido al colapso eléctrico. Por eso, su estrategia es mantener el pulso en la calle para que los aliados internacional cerquen más al gobierno bolivariano. Y esperar, a pesar de que ya hay grupos más radicales de la oposición que lo incitan a que pida la intervención militar de Estados Unidos.

Las protestas callejeras volverán a repetirse el miércoles

«Este es un movimiento que no se va a detener, por duro que sea», habló Guaidó quien aclaró que la Operación Libertad está en su fase inicial, con más de 2.000 comités de ayuda y libertad. A pesar de todo, parece que la toma de Caracas no se realizará en cuestión de horas, como muchos pensaban.

Aun así, son muchos los que saltan a la calle, concentraciones masivas, no tanto como las que tuvieron lugar en enero y febrero, pero abundantes en un país tan marcado políticamente.

Guaidó no las tiene todas consigo

A pesar de los muchos seguidores de Guaidó, también los opositores critican al político al que acusan de no apostar por una resolución rápida. El politólogo Ramsés Siverio comenta «todo lo avanzado hasta ahora ha sido posible gracias al apoyo ciudadano. Y, sin ello, ¿qué más se puede hacer? Incluso las acciones más fabuladas por muchos requieren de esta condición».

«Después de 72 días desde el 23-E (juramento de Guaidó) no pueden negarse los avances. Al mismo tiempo, los rigores de la crisis han hecho frágil la supervivencia de la gente acentuando el drama social», añade el analista Alberto Ray, quien da además un apunte recordando el artículo 187 de la Constitución al que EEUU ha hecho referencia, y que muchos ven como una posibilidad presidencial de reclamar una intervención internacional. Aunque muchos aún no lo ven como una opción.

De hecho, tras las últimas sanciones de EEUU, se sabe que la intención del país es mantener la presión internacional, pero nada más. Lo que sí se ha hecho, por parte del Departamento del Tesoro, es tomar medidas contra las empresas y buques que llevan petróleo de Venezuela a Cuba.

El chavismo sigue con las contramarchas

Los chavistas siguen con las contramarchas, solo en Caracas, forzando a funcionarios, milicianos y acarreados a participar, además de multiplicar el número gracias a la propaganda y a la censura de los medios de información a pesar de que el país se vio inmerso en el primer apagón el 7 de marzo y, aun hoy día, sigue en la oscuridad relativa.

Fuente: ElMundo