Internacional

Moscú tilda de irresponsable la política que lleva Washington sobre el régimen de Maduro

Rusia apoya al Gobierno chavista, y así lo ha dejado claro Lavrov en la reunión con Arreaza, jefe de la diplomacia venezolana de Maduro.

Donald Trump ha vuelto a errar el tiro. Esta vez ha sido con Vladímir Putin, de quien dijo el pasado viernes que «no buscaba involucrarse en Venezuela». Sin embargo, el presidente de Estados Unidos se ha equivocado, o al menos no parece que las palabras de este estén basadas en la realidad, ya que el ministro de Exteriores venezolano, Jorge Arreaza, recibió ayer en Moscú a Serguéi Lavrov, ministro de Exteriores ruso. Y fue Lavrov quien tachó de irresponsable la política de Washington hacia el régimen de Nicolás Maduro.

Puede darse el caso de que Putin se comprometiera ante Trump para cooperar con una transición pacífica. Pero quizá el fracaso de Juan Guaidó de poner de su lado a los militares lo habría hecho cambiar. Lo que está claro es que, en Moscú, siguen dispuestos a apoyar a Maduro y a impedir que sea derrocado para que no perjudique los intereses económicos de Rusia en Venezuela.

En la reunión entre Arreaza y Lavrov, este declaró: «Hacemos un llamamiento a los americanos y a sus aliados para que renuncien a sus irresponsables planes de emplear la fuerza en Venezuela y actúen en el marco del Derecho Internacional como le pidió hace dos días el presidente Vladímir Putin al presidente de EEUU, Donald Trump, en la conversación telefónica que mantuvieron».

Asimismo, llamó a que se resuelva el conflicto de Venezuela usando el diálogo. «Observamos una campaña sin precedentes por parte de EE.UU. dirigida a echar abajo el poder legal de Venezuela (…) nosotros condenamos tal campaña», aseguró Lavrov Según sus palabras, «solamente los venezolanos tiene derecho a definir el destino de su Estado para lo que es necesario un diálogo inclusivo de todas las fuerzas políticas».

Para Lavrov, «los intentos de conminar un cambio de poder en Caracas mediante la fuerza no tienen nada que ver con un proceso democrático y solamente socavan la perspectiva de resolver la crisis por medios políticos». Algo por lo que considera que Estados Unidos va más allá, no con Venezuela, sino con toda Iberoamérica, lo que sería una «total falta de respeto hacia los pueblos».

Por su parte, Arreaza denunció la situación que vive su país, pero añadió también que «el mundo ha sido testigo de un llamamiento a un alzamiento, a una rebelión militar totalmente infructuosa, fracasada». Lanzó también un aviso a Washington, del que sabe no cesará en su empeño para obligar a que se produzca un cambio de gobierno, pero «nada ni nadie logrará que la soberanía nacional de Venezuela sea doblegada».

Las consecuencias que pueden llegar

Lavrov advirtió que «el empleo de la fuerza sin la aprobación del Consejo de Seguridad de la ONU puede tener consecuencias catastróficas para toda la seguridad internacional». Sin embargo, está esperanzado en que la actitud agresiva de Mike Pompeo, secretario del Estado norteamericano, «no refleje las intenciones de Trump (…) por lo menos en la conversación telefónica –del primer mandatario estadounidense– con el presidente Putin no manifestó tales propósitos».

El ministro ruso afirmó su apoyo a Venezuela y lamentó que «Washington sigue amenazando a Venezuela con todas las variantes de actuación sin haber extraído las consecuentes enseñanzas, como tampoco lo hacen en otras capitales occidentales, de las tragedias en Yugoslavia, Irak, Libia, Siria y Ucrania».

«Los contactos regulares entre Rusia y Venezuela muestran la fuerza de los lazos de hermandad de nuestros pueblos y la intención de nuestros dirigentes de fortalecer nuestra asociación estratégica».

El viaje de Maduro a Moscú

Lavrov recordó el viaje que Maduro hizo a Moscú en diciembre, cuando se reunió con Putin para logar más apoyo financiero y un nuevo acuerdo en el sector energético. El dictador venezolado obtuvo un reescalonamiento de su deuda con Rusia a cambio de abrir las puertas a la petrolera estatal rusa Rosneft.

Todo indica que la reunión en Rovaniemi (al norte de Finlandia) entre los ministros de exteriores norteamericano y ruso está condenada al fracaso en temas venezolanos, aunque es posible que se alcancen otros acuerdos sobre otros temas.

En la cadena ABC, Pompeo reiteró que Rusia y otros aliados de Maduro «deben salir de Venezuela». «Queremos que los iraníes, los rusos y los cubanos se vayan», insistió.

Fuente: ABC.