Internacional

Nuevos proyectiles por parte de Corea de Norte en cinco días

El régimen de Kim Jong-un avisa a Trump: o desbloquea las conversaciones de desarme nuclear, o volverán a realizar pruebas militares.

Corea del Norte ha vuelto a disparar dos misiles de largo alcance, cinco días después de haber lanzado una andanada de cohetes.

Según la agencia de noticias Yonhap, han sido detectados por el Estado Mayor surcoreano que analiza los detalles de la nueva prueba. En base a esos datos, el proyectil fue lanzado a las 16:29 horas (09:29 hora peninsular española) para, diez minutos después, lanzar otro desde la zona de Kusong, muy cerca de Sino-ri, donde hay una base de misiles Nodong de rango medio a 77 kilómetros al nordeste de Pyongyang, propiedad de Kim Jong-un. Los proyectiles sobrevolaron el territorio norcoreano hacia el mar de Japón, conocido como mar del Este, recorriendo 420 y 270 kilómetros respectivamente.

Se piensa que ambos cayeron al mar, pero el Ministerio de Defensa de Japón no ha detectado proyectiles en las aguas territoriales.

El pasado sábado, y en presencia de Kim Jong-un, el régimen comunista de Pyongyang lanzó una docena de proyectiles. Y aunque se asegura que solo fueron unas maniobras rutinarias de autodefensa, también se han anunciado que eran nuevas armas tácticas guiadas.

Los nuevos proyectiles son un aviso de Corea del Norte para Estados Unidos con el objetivo de que desatasque las conversaciones sobre su desarme nuclear, ancladas desde que fracasó la conversación en la cumbre de febrero entre Donald Trump y Kim Jong-un en Vietnam. El hecho de que no hubiera acuerdo sobre el levantamiento de sanciones a cambio de una renuncia al programa atómico norcoreano ha hecho que ambos países estén en un punto muerto.

Mientras, en Pyongyang piden un levantamiento parcial de las sanciones económicas internacionales si renuncian a parte de su programa nuclear, cosa que desde Washington no están dispuesto si Corea del Norte no entrega el arsenal atómico. Esta postura amenaza con hacer descarrilar la distensión del dictador, que apoya al presidente surcoreano, Moon Jae-in.

De hecho, desde la oficina se emitió un comunicado de repulsa de los actos: «no ayudaban en absoluto» a mejorar las relaciones ni a rebajar la tensión militar.

Además, los dos misiles han coincidido con la visita a Seúl del negociador Stephen Biegun que se reúne allí con altos cargos del país y que participará en la reunión trilateral de defensa con Japón.

Sin avances, Pyongyang podría llegar a perder la paciencia y ya amenaza con volver a ensayos nucleares y misiles, algo que dejó de hacer en noviembre de 2017. En el periódico Choson Sinbo, publicado por la comunidad norcoreana en Japón, se pueden leer las advertencias del régimen de volver a las pruebas nucleares: «No hay ninguna razón para que Corea del Norte pierda el tiempo en provocaciones. Pero la situación podría cambiar si EE.UU. no corrige su actitud equivocada y una tercera cumbre no tiene lugar en el plazo de tiempo sugerido», en relación al plazo que Trump dio para volver al diálogo. Si esa oportunidad se pierde, según avisan, «la tensión nuclear podría repetirse».

Fuente: ABC.