Internacional

Un Brexit «atropellado» activa las alarmas en la UE

Los Lores debaten una ley que podría bloquear el proceso y Bruselas tema que eso provoque la salida descontrolada del Reino Unido de la Unión Europea.

El próximo viernes es el día clave para el Brexit. Pero, las prisas, las sospechas entre el Parlamento británico y el Gobierno de Theresa May, y el desconcierto podría provocar una salida salvaje y atropellada de la Unión Europea. El motivo no es otra que una ley que ha sido impulsada por laboristas y conservadores que obligaría a la primera ministra a pedir una prórroga a Bruselas. De ser aceptada por la Cámara de los Lores, torpedea la capacidad negociadora de May, arrebataría la última palabra a la UE y provocaría un Brexit por accidente que ha puesto en alerta a Bruselas.

Tanto la UE como el Reino Unido están preparados para un Brexit sin acuerdo

Así lo han aclarado ambas partes, aunque también insisten en que no quieren que eso ocurra y están negociando para evitarlo en la medida de lo posible. Sin embargo, el descontrol en Londres respecto al proceso que se está siguiendo ha hecho que se precipiten las acciones y hoy más que nunca parece que el Brexit por accidente puede llegar a suceder, para susto de muchos en Londres, y en Bruselas, que no dispondría de ningún instrumento o acción que lo impidiera.

El Parlamento ya no se fía de May

Debido a las muchas vueltas que la ministra ha dado, a los cambios, a las vueltas al inicio, a… Ya no se fían. El Parlamento ya no presta atención a May cuando dice que va a pedir una nueva prórroga a la UE hasta el 30 de junio. Tampoco los esfuerzos para lograr una postura en común con el líder de la oposición, Jeremy Corbyn.

Esto ha desencadenado que la diputada laboralista Yvette Cooper, junto con el conservador Oliver Letwin, llevaran adelante una propuesta de Ley. El texto, que fue aprobado en la Cámara por un solo voto de diferencia, obligaría a la primera ministra a pedir más tiempo, pero también a imponer condiciones que darían al traste con las negociaciones entre Londes y Bruselas que estaban establecidas hasta el Consejo Europeo. La nueva fecha sería elegida por votación en Westminster y, de no acatarla la UE, o de imponer otra, los diputados británicos tendrían que aceptarla.

Un nuevo cambio de estrategia de los 27

Los 27, ante los acontecimientos, han tenido que replantear la estrategia que iban a seguir incluyendo la posibilidad de un Brexit accidental, es decir, de una salida brusca sin quererlo las dos partes.

Desde Bruselas temen que si la ley sale adelante, el ambiente provoque un desenlace fatal, con una salia abrupta del Reino Unido y un bloqueo parlamentario en Westminster. Según una fuente que asistió a la reunión que los 27 socios de la UE tuvieron en Bruselas, «nos inquieta mucho la propuesta de [la diputada laborista Yvette] Cooper”.

Las negociaciones y reuniones siguen para analizar el escenario del no acuerdo en caso de que la ley salga adelante en la Cámara de los Lores.

Además, en la cumbre europea extraordinaria que se celebrará el miércoles, se decidirá acerca de la solicitud de prórroga de May, que ha pedido retrasar la salida de Reino Unido de la UE hasta el 30 de junio, a cambio de participar en las elecciones al Parlamento Europeo. Por ahora, May podría aceptar o rechazar esa prórroga sin consultar al Parlamento.

Por su parte, fuentes del Gobierno británico han comentado a El País: “Nos decepciona que los diputados hayan escogido respaldar esta propuesta de ley. La primera ministra ya había diseñado un claro proceso por el que podíamos abandonar la UE con un acuerdo, y ya se ha comprometido a solicitar una prórroga más amplia. Si la ley resultara finalmente aprobada [en la Cámara de los Lores] impondría una grave restricción en la capacidad del Gobierno de negociar una extensión y poder reflejar esta nueva fecha en un texto legal antes del 12 de abril”.

Agregan además, que todo puede pasar. Recuerdan que hay un debate sobre la ley Cooper-Letwin que podría acabar eliminando aquellos obstáculos que hay en el texto para obtener un resultado perseguido por una mayoría de diputados británicos: la ampliación del plazo para evitar un Brexit abrupto.

El descontrol del proceso abre diferentes escenarios

El Brexit ya ha pasado por una prórroga pactada el pasado 21 de marzo. En esa fecha, May solicitó un aplazamiento hasta el 30 de julio, pero la UE le ofreció un calendario más exigente y condicionado. Finalmente, el Brexit se produciría el 22 de mayo siempre y cuando el Parlamento británico aprobara el acuerdo de salida antes del 29 de marzo. De no ser así, algo que ha ocurrido, May tiene de plazo hasta el 12 de abril para aclarar el camino a seguir, o bien para afrontar un Brexit sin acuerdo.

La primera ministra aguardó fuera de la sala del Consejo Europeo para que los 27 pactasen las condiciones y aceptó la propuesta cuando el presidente del Consejo, Donald Tusk, se la presentó. En esa ocasión, May no tenía necesidad de consultar al Parlamento de su país.

Sin embargo, la Ley Cooper-Letwin acaba con ese margen de la primera ministra y somete la prórroga al control del Parlamento que, solo en dos ocasiones se ha puesto de acuerdo con una mayoría suficiente: para adoptar el proyecto de ley de Cooper y para rechazar la salida de la UE sin acuerdo.

Fuente: ElPaís